AGOLPEDEEFECTO AGOLPEDEEFECTO AGOLPEDEEFECTO AGOLPEDEEFECTO AGOLPEDEEFECTO
Mostrando entradas con la etiqueta Tecno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tecno. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2015

YOGURINHA IN THE MIX

Su anterior album Bai Si Yes nos dejó muy buen sabor de boca. El humor, el descaro y la frescura de aquellas catorce canciones, a cual más sorprendente y divertida, hizo las delicias de la cada vez más numerosa legión de seguidores de la drag bilbaína. Pues sus fans están de enhorabuena porque ahora además las podrán bailar en este increíble disco de remezclas que Yogurinha se ha marcado con su desparpajo habitual.

En él encontrarás colaboraciones de lujo que han puesto toda la carne en el asador para ofrecer un abanico de lo más variado. Nada menos que diecisiete tracks componen esta joyita en la cual hay un poco de todo. Desde los remixes más explícitamente dirigidos a la pista de baile como  Divina of the death en la housera versión a cargo de Leblond o Afrodita A convenientemente recreada por 3po.

Sentimos especial debilidad por los temas cantados en euskera Maite duzunarekin y Munduko alabak que son de los más potentes del disco. El toque retro lo proporcionan La Pelona, en la que Stigma reproduce el más genuino sonido acid house, y No mires hacia atrás, donde Putirecords nos remite al trance de los noventa.

Pero no todo es tan electrónico y tan tecno, Yogurinha se atreve también con otros registros como el folk-country en Amor sin rodeos, un original dueto con Aitziber Omagogeaskoa,  la deliciosa versión soul al más puro estilo Supremmes de Te quise por tu dinero confeccionada por Aitor de Olano y la lectura pop a medio tiempo de Mundo de plástico brillantemente perpetrada por Mauro y Nacho Canut. Un disco lleno de sorpresas.



jueves, 8 de enero de 2015

Los mexicanos 2+ aterrizan en España con un disco cargadito de buenas canciones. Su fórmula aglutina pop, soul, rock y tecno, todo ello convenientemente rebozado con la voz de Priscilla, la batería de Oswaldo (alias Mono Loco) y la guitarra y teclados de Sergio, el cerebro de la banda.

 Aunque el álbum tiene un sonido reconocible y sigue una estela coherente, es muy de agradecer que cada tema sea distinto y hable de cosas distintas (algo que Sergio afirma haber aprendido de Mecano). Como apertura encontramos la potente Conecta mi alma, con una base dance y unas guitarras contundentes que contrastan con la dulce y aterciopelada voz de Priscilla. La temperatura sube con Si me atrevo a amar, un funky setentero y juguetón de pegadizo estribillo y envolventes coros.

Camino sin tu voz es uno de los singles más claros e incontestables del disco. Se trata de un tema que habla sobre ruptura y nostalgia, y posiblemente sea el más asequible para el público español. Summer love se decanta por un ritmo eminentemente bailable, es sin duda la pieza más alegre y colorista del grupo, además de ser la única cantada en inglés.

Espiral nos envuelve con un soul casi psicodélico, de teclados sinuosos e hipnóticos, tal y como la letra sugiere. Tú y yo es otro corte pop-dance que diserta acerca de la intensidad de las emociones y la huella que dejan. El círculo se cierra con Te encontré, en donde Sergio pone la voz solista sobre una base también de lo más bailable.

Como broche final, tres remixes tan variopintos como interesantes. De Camino sin tu voz nos ofrecen una golosa versión tecnopop, de Te encontré, una lectura mucho más atmosférica, y de Conecta mi alma, una visión casi electro. Toda una sucesión de texturas en esta fantástica carta de presentación de 2+ en nuestro país. Pop de altos vuelos.




domingo, 28 de diciembre de 2014

MELODRAMAS A RITMO DE SINTETIZADOR

El joven gallego se lo ha tomado muy en serio y para este álbum ha confeccionado una colección de ocho temas bien elaborados. Todos ellos suenan frescos, con estribillos contagiosos y letras que enganchan. Cada tema narra una crisis de pareja por diferentes motivos y están salpicadas de trozos de conversación, frases incisivas y un chorro continuo de emociones mezcladas.

La voz de Alex, casi siempre en una tesitura suave y casi susurrada, va desgranando cada historia con ese trasfondo de “tragedia adolescente”. El contrapunto lo ponen unos arreglos de teclados muy vivos y desenfadados. De ahí el nombre del álbum, Antagonasia, que define a la perfección esta combinación de sensibilidades.

Entre los títulos destacan por ejemplo ¡No puede ser! Que funciona como una perfecta introducción ya que es muy representativa del sonido que impera en el disco, lleno de referencias ochenteras y un ritmo electrofunky que impide escucharlo quieto. Lo mismo puede decirse de Ni una sola vez y del primer single extraído: Todo va a estar bien, cuyo sonido nos remite a Casal o a Olé Olé.

En cambio en Ciudad Carmín se rastrean huellas de The Human League, Pet Shop Boys o incluso Daft Punk. Luego tenemos las sofisticadas percusiones de Bocadillo de luna, la elegante producción de Lulú, y el tenso tira y afloja de los protagonistas de Yo no me muevo por dinero.


Y como colofón, la golosa Xeado de limón, que a primera escucha puede parecer algo intrascendente pero que en realidad encierra una ácida crítica contra las dietas extremas y la anorexia. En conjunto estamos ante un perfecto ejemplo de buen tecnopop hecho en nuestro país, con un sonido rutilante y unas letras dinámicas que merecen escucharse con atención.

lunes, 10 de noviembre de 2014

A sus 24 años, Alex es un gran conocedor de la música de los ochenta y noventa y bebe de ella para crear su primer álbum consiguiendo un disco atemporal y sorprendente.

¿Cuáles han sido exactamente las influencias que has aglutinado en tu primer trabajo?

Escucho cosas muy ochenteras como Objetivo Birmania o Mecano. Al no haberme criado en aquella época los veo de otra forma y profundizando es esta música he conseguido descubrir algo muy  fresco.

¿A qué edad empezaste a cantar y componer?

Llevo cantando desde que era niño y hace ya unos diez que toco varios instrumentos. Pero llegó un momento en que me di cuenta de que quería hacer pop, canciones con estribillo y letra.

¿Cuál es la temática de tus canciones y a quién van dirigidas?

La verdad es que mis letras suelen ser muy directas pero procuro también que sean lo bastante ambiguas como para que cada persona las pueda interpretar a su manera y hacerlas suyas. La temática es algo oscura ya que hablan de cosas que a uno le afectan seriamente y así dejo salir cierta rabia que me permite soltarlo todo. Sin embargo la música es muy alegre, de ahí el título de “Antagonasia”, una palabra inventada que expresa a la perfección este contraste.


¿Y el tema de la imagen cómo lo llevas?

Me gusta cuidarla en lo que se refiere a “mi personaje”. El Alex artista no es exactamente igual a mí. Yo soy mucho más tímido pero gracias a la música consigo expresar mejor lo que llevo dentro. Cuando salgo a actuar me muestro con mucha más cercanía a la gente de lo que lo hago en mi vida personal, en la que necesito primero coger confianza.

¿Qué opinas del panorama musical actual en nuestro país?

Hay que cambiar el chip de la industria y la forma de trabajar. Hoy no resulta tan complicado ni tan caro grabar un disco y ofrecerlo al público. Pero ahora es la audiencia la que tiene que filtrar todo lo que le llega. En medio de esta vorágine, lo que ayuda es ser peculiar y desmarcarse de lo que hacen los demás para poder destacar de algún modo.

¿Nos cuentas tus proyectos más inmediatos?

Ahora mismo promocionar “Antagonasia” intensivamente; en breve saldrá más material audiovisual y haré la presentación el próximo 10 de diciembre en la sala Sónar de Santiago de Compostela. Luego tocará preparar la gira.

FOTOS: ÁNGEL PARDAL